01/08/2011
Desde que me he propuesto estar sobrio me pierdo en vericuetos y lances de poca fortuna. No os arriendo la ganancia a los mansos. Decís que viajáis, pero yo, ya gasté mi billete de vuelta del averno y he llegado a conocer al hombre invertebrado, arranqué con mis manos los cabellos y uñas adheridos entre las llagas de la mampostería, de los que trataban de huir de un muro infinito, y me quemé, entre los fuegos de los martirizados. Las ampollas en mi cuerpo han dado origen a océanos desconocidos. Pobres.

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